Nuestra visión

Consideramos la producción orgánica de cacao como un sistema integral en el que la finca de cacao es un organismo vivo.

Este sistema saca partido de los logros del desarrollo técnico y biológico, a la vez que renuncia concientemente al rendimiento máximo de los suelos como objetivo, pues le interesa en primer lugar el rendimiento global de la explotación, adaptado a las condiciones del emplazamiento.

Nuestros principios

En CONACADO, damos especial importancia a los siguientes principios:

Conservación y mejoramiento de la fertilidad del suelo.

Creación, en lo posible, de círculos de nutrientes cerrados (empresa, poblado, región).

Aprovechamiento certero de leguminosas para el suministro de nitrógeno.

Protección orgánica de las plantas con medidas preventivas.

Diversidad de tipos y de variedades de plantas que se cultivan.

Conservación del panorama y paisaje natural del lugar (ecosistemas agrarios sostenibles).

Consumo mínimo posible de reservas no renovables de energía y materias primas.

Prohibición del uso de fertilizantes, antiparasitarios, protectores de almacén, madurizantes de procedencia químico sintética, así como de hormonas y sustancias que fomentan el crecimiento.

Importancia de los ecosistemas

Evitamos la especialización intensiva (monocultivos) dentro de la misma explotación, así como la destrucción, para actividad agrícola, de ecosistemas todavía intactos (como la roza por fuego en las selvas tropicales). Es más, perseguimos el logro de ecosistemas agrarios que integren la flora y fauna del lugar.

Para CONACADO, la agricultura ecológica debe considerar la situación socio-económica de los productores de cacao de la región.

A nuestros miembros les interesa la producción orgánica de su cacao. Por un lado, quieren unidades de producción libres de agroquímicos por razones de salud y, por otro, ven en la producción orgánica otra posibilidad de liberarse de la dependencia económica: Practicando métodos adecuados de cultivo no necesitan emplear ningún insumo sintético y pueden ahorrar bastante dinero. Como el clima de la isla es favorable para la producción de cacao, hay muy poca incidencia de plagas y enfermedades.

Plantaciones sostenibles

Nuestros agricultores han aprendido a cultivar el cacao en asociación con otros cultivos. Este manejo produce un equilibrio ecológico que reduce al mínimo la incidencia de plagas y enfermedades. Entre las plantaciones de cacao ahora encontramos cítricos como naranjos y toronjos; guayabos y aguacates, diferentes variedades de perennes y palmeras (como plátanos y cocoteros) y otros árboles madereros y plantas útiles.

En lugares sin vegetación se plantan rizóforas como yuca, yautía y ñame. Los residuos de la cosecha y de las podas se quedan en las plantaciones como materia orgánica para la fertilización de los suelos.

Una plantación establecida de esta forma, cumple es sostenible. Junto con el cacao “Cashcrop” los otros productos representan un gran enriquecimiento de la alimentación diaria de nuestras familias y una fuente adicional de ingresos.



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